domingo, 28 de febrero de 2021

Pichicho centenario

Escribir la historia de este equipo es relativamente fácil hoy con este registro que se lleva con cierta rigurosidad desde hace varios años. No sé si alguien tomará la posta de seguirlo o terminará con el ciclo vital que le toque al redactor actual, pero lo escrito hasta hoy nos permite reconstruir con cierto lujo de detalles la historia misma de cada uno de los integrantes. Claro que si de alguno de los históricos se trata, mucho más y este es un caso. Ver Pichicho Histórico
Ni más ni menos que el Pichicho Histórico, uno de los más activos integrantes de un colectivo que con cierta e irregular regularidad, se junta los domingos para jugar al fútbol; muy rara vez para entrenar y casi de vez en cuando para alguna comilona. Eso sí, si el domingo no llueve, haga frío o calor, con viento o sin él, allí estará hablando hasta por los codos, en su ritmo habitual de vértigo incontinente para apurarnos a todos a ponerse al día con la cuota o arrimar algún jugador al equipo porque sino... siempre somos los mismos!!
Agitador contumaz de cuanto grupo de whatsap integre, si no la pudre hablando se las ingenia para viralizar todo lo que le llega. No comulga con la política pero se las ingenia para meter mecha abundante y disparar su veneno ideológico a diestra, siempre a diestra que la zurda la tiene prohibida!! 

Salvando ese pequeño gran detalle, es un tipazo que se merecía este pequeño homenaje literario para dejar constancia que una vez hubo un equipo de veteranos patas duras que tuvieron en sus filas a un bolichero con berretines de jugador de fútbol que supo acumular 100 conquistas para deleite de los veteranos compañeros de jornadas domingueras.  Tiene el invalorable adicional de contar con una rubia hincha que supo darle ánimo en las difíciles y que acompañó su itinerario goleador muchos domingos al costado de la línea de cal. Y hasta supo meter mecha abundante si el partido se picaba.
Para terminar y pintarlo de cuerpo entero (hoy más ancho que alto), una sola anécdota que lo pinta tal cual es. Partido en cancha del Pocitos Day, el Chino -fiel a su costumbre- armó quincho y se fueron a las manos. El Valor saltó enseguida en defensa del amigo y los dos terminaron enredados entre los espinillos del costado de la cancha, arañados por las espinas y con algún moretón recibido. Descontando los que supieron surtir en ese combo doble que sabían formar para esos menesteres.

Pero también vale decir que ya superados los 50 años, sigue teniendo el arco entre ceja y ceja, y junto al otro Pichicho -más joven- llevan la friolera de 200 goles (a Javier le faltan 4 para la centena), con lo cual estoy seguro que tenemos recambio asegurado y que todavía quedan muchos gritos más para disfrutar.

Salú goleador... 


Qué lindo haber sido parte de ese coro que acompañó cada una de tus conquistas.

Otra vez, Salú!!



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